Rusia experimenta cambios en su política de comercio exterior y conquista nuevos mercados

La Federación de Rusia, al igual que el resto de economías mundiales, se enfrenta a la contracción dejada por la pandemia de la Covid-19 y el escenario que ha supuesto la operación militar con Ucrania; ésta última estrategia hizo acrecentar sobre Rusia unas cruentas sanciones que, entre otras consecuencias, derivan en la reducción del comercio con países como EE. UU. y el Reino Unido, pero que permite la conquista y afianzamiento de otros socios, y son justo estas relaciones las que con el correr de los meses se incrementan y fortalecen.
Así se desprende de reflexiones hechas por el primer ministro ruso, Mikhail Mishustin, al señalar que: "La geografía de las entregas al extranjero está cambiando inevitablemente. Se está producieo una condntracción significativa en el comercio con los Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón y una serie de países cuyo liderazgo político ha puesto barreras a la cooperación normal, en paralelo con el crecimiento del comercio con otros socios", dijo el funcionario durante el foro Made in Russia. .
Mishustin destacó la relación que Rusia construye con los países BRICS; así como la “buena dinámica que se establece con Turquía, Egipto y Emiratos Árabes Unidos”.
También resaltó la demanda constante de madera, pulpa y embalaje rusos en la región de Asia- Pacífico, y la de fertilizantes en América Latina. Precisó también que productos como aceite y grasas, que son altamente demandados en los países del Medio Oriente, por eso, los números reflejan una buena dinámica de ventas.
Rusia continúa exportando granos a Egipto, Turquía, la región del Golfo Pérsico, Asia y África. En 2022, los suministros de carne a Arabia Saudita, así como a la Comunidad de Estados Independientes y el norte de África, casi se duplicaron, enfatizó Mishustin.
"En algunos sectores, las sanciones no impidieron la transición a la exportación de bienes de mayor procesamiento; por ejemplo, este año Rusia aumentó el suministro de productos pesqueros procesados a Asia y Europa", enfatizó Mikhail Mishustin.
Las principales exportaciones rusas provienen del petróleo y productos derivados del petróleo, también coloca en el extranjero gas, carbón, acero laminado, metales, minerales ferrosos y no ferrosos. Otras exportaciones destacadas son la madera y los fertilizantes.
Las previsiones revisadas por el Fondo Monetario Internacional y que fueron presentadas a mediados de octubre refieren que el PIB ruso se contraerá un 3,4% este año, lejos de las predicciones internacionales apocalípticas formuladas en marzo, poco después del inicio de la operación militar en Ucrania.
Para 2023, la institución multilateral espera que la economía rusa se contraiga un 2,3%, menos que el 3,5% pronosticado en julio. El FMI destacó en este informe «la resiliencia de las exportaciones de petróleo crudo y de la demanda interior, con un apoyo mayor de las políticas presupuestarias y monetarias, y con un restablecimiento de la confianza en el sistema financiero».
En septiembre, el presidente Vladimir Putin habló sobre «situación que se normaliza», pues en su opinión «el pico» de las dificultades (económicas) ya había quedado atrás.
El nuevo escenario del comercio internacional que se está planteando en la Federación de Rusia ha obligado a acelerar el plan de desdolarización de la economía.
El pasado mes de septiembre, el presidente ruso Vladimir Putin también declaró que, dadas las crecientes sanciones económicas, la plena "desdolarización" de la economía rusa es sólo cuestión de tiempo.
La observación de Putin fue precedida por una declaración del viceministro de Finanzas ruso, Alexey Moiseev, quien argumentó que "Rusia ya no necesita el dólar estadounidense como moneda de reserva". En su lugar, Rusia debe acumular fondos en monedas de los llamados "países amigos", como el yuan chino, que está desempeñando un papel clave en este sentido.
El primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, en una reunión del Consejo Intergubernamental de Eurasia celebrada en junio señaló que los países de la Unión Económica Euroasiática (UEEA) deben continuar expandiendo la práctica de usar monedas nacionales dentro de la unión.
“Se debe continuar trabajando para establecer las condiciones para el funcionamiento normal de los negocios en la situación actual. Es por eso que se están ajustando las reglas para un reglamento unificado aduanero, no arancelario y técnico. Proponemos acelerar la transición a nuestros propios mecanismos de liquidación financiera internacional, ampliando la práctica de utilizar monedas nacionales en las operaciones de comercio exterior entre nosotros y con los países que han demostrado ser socios confiables”, dijo Mishustin.
Para Rusia, la idea de abandonar el dólar estadounidense como moneda de reserva no es en absoluto nueva: Se planteó por primera vez en la década de 1990. En 2018, Moscú había diseñado un "plan de desdolarización" de su economía.
En la Cámara de Cooperación Económica Venezolano-Rusa, Caverus es prioridad evaluar el contexto económico y financiero que ayude en la toma de decisiones a los interesados en formar parte de la dinámica de comercio binacional entre la Federación de Rusia y la República Bolivariana de Venezuela.
- Caracas. Octubre 27, 2022.